Estados Unidos ha dado un paso notable en la carrera tecnológica con China, después de que el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense emitiera una directiva que obliga a las agencias civiles federales a dejar de adquirir cualquier servicio o producto desarrollado por la empresa emergente china de inteligencia artificial DeepSeek, así como a eliminar de los sistemas informáticos gubernamentales todo lo que ya esté instalado. La decisión no se limita a las aplicaciones directas de la compañía, sino que se extiende a las soluciones y servicios que terceros han construido sobre sus tecnologías y modelos, aunque deja abierta la posibilidad de presentar solicitudes de excepción en casos específicos.
¿Cuál es la motivación declarada detrás de la decisión?
El Departamento de Seguridad Nacional justificó la directiva alegando preocupaciones sobre la forma en que la empresa gestiona los datos de los usuarios. El texto de la orden advierte de que la información sensible de usuarios gubernamentales estadounidenses podría quedar —en virtud de la legislación vigente en China— al alcance de las autoridades chinas. Con ello, la cuestión pasa de ser un debate comercial sobre la calidad de los modelos a convertirse en un expediente vinculado a la seguridad nacional y a la protección de datos.
Cabe señalar que no es la primera medida restrictiva. Antes se aprobó, en diciembre de 2025, una legislación que limitaba la prohibición a los sistemas de seguridad nacional dependientes de los servicios de inteligencia; la nueva directiva, en cambio, amplía el alcance para incluir a las agencias civiles federales y cubre tanto las futuras adquisiciones como los sistemas ya existentes.
La respuesta china
La decisión no pasó sin comentarios desde Pekín. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, declaró que su país se opone a la "ampliación excesiva del concepto de seguridad nacional y a la politización de los asuntos tecnológicos y comerciales", y afirmó que China defenderá los intereses legítimos de sus empresas. Al mismo tiempo, informes de prensa apuntan a que Pekín está estudiando imponer restricciones a la exportación de unas 23 tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial, entre ellas diseños de chips y algunos modelos avanzados, con el argumento de abordar los riesgos de seguridad y el uso indebido.
¿Por qué DeepSeek está en el ojo del huracán?
La empresa china saltó a la escena en enero de 2025, cuando lanzó su modelo de razonamiento R1, que causó una gran conmoción en la industria de la inteligencia artificial y contribuyó a una fuerte oleada de ventas de acciones de Nvidia. La compañía adoptó una estrategia doble que le otorgó una presencia rápida:
- Modelos de pesos abiertos que permiten su ejecución y personalización de forma local.
- Costes de operación y precios muy inferiores a los de sus competidores estadounidenses.
- Un rendimiento competitivo en tareas de razonamiento y programación frente a los modelos de empresas como OpenAI y Meta.
Esta combinación la convirtió en una alternativa atractiva para desarrolladores y organizaciones de todo el mundo, pero, en contrapartida, multiplicó el escrutinio regulatorio y gubernamental sobre ella.
El expediente de la "destilación de modelos"
Además de las preocupaciones sobre los datos, la empresa se enfrenta a acusaciones técnicas de otra índole. En un informe publicado en septiembre, instancias estadounidenses acusaron a DeepSeek y a otras cinco empresas chinas —entre ellas Alibaba y Moonshot AI— de utilizar la "destilación de modelos" a gran escala para extraer conocimiento de sistemas de inteligencia artificial estadounidenses.
La "destilación" (Model Distillation) es una técnica de entrenamiento que aprovecha las salidas de un modelo ya existente y avanzado para entrenar otro modelo más pequeño o más económico, lo que teóricamente permite transferir parte de las capacidades del modelo original sin asumir el coste de entrenarlo desde cero. OpenAI informó a legisladores estadounidenses de que había detectado intentos sospechosos por parte de DeepSeek de destilar sus modelos, mientras que Anthropic anunció que había identificado intentos no autorizados de DeepSeek y de otros laboratorios chinos de recopilar las salidas del modelo Claude.
¿Qué significa esto para las organizaciones?
Para las organizaciones ajenas al ámbito gubernamental estadounidense, la decisión no impone una obligación directa, pero envía una señal clara: el "origen del modelo" y el lugar donde se procesan los datos se han convertido en elementos fundamentales de cualquier decisión de adopción tecnológica. Aquí se pone de manifiesto la importancia de algunas prácticas concretas:
- Inventariar los modelos y servicios utilizados internamente, incluidos los integrados en herramientas de terceros.
- Revisar las políticas de conservación de datos, la ubicación de los servidores y los marcos legales que los rigen.
- Clasificar los datos sensibles e impedir su transferencia a modelos en la nube que no hayan sido evaluados desde el punto de vista de la seguridad.
- Mantener una alternativa técnica que permita sustituir al proveedor del modelo sin tener que reconstruir todo el sistema.
La conclusión es que el mercado de la inteligencia artificial avanza hacia una división geográfica y regulatoria cada vez más marcada, en la que la comparación entre modelos ya no se basa únicamente en el rendimiento y el precio, sino también en el cumplimiento normativo, la soberanía digital y toda la cadena de confianza que hay detrás de cada modelo.
✦ بقلم فريق دروب أيديا
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